jueves, 9 de marzo de 2017

1.3.¿Cómo son tus hábitos alimentarios?



Desde el pasado mes de septiembre he cambiado radicalmente mis hábitos alimenticios y creo que actualmente son bastantes más saludables.
Hasta que comencé con la dieta que me facilitaron en el gimnasio al que acudo diariamente, solamente hacía tres comidas diarias: desayuno, comida y cena. Comía comida del comedor escolar, la cual suele posee para los adultos un exceso de hidratos de carbono y grasas, además de cocinar mucha comida frita. En los desayunos abusaba  mucho de la bollería y los dulces, y tanto en la comida como en la cena comía bastante pan blanco.
Desde septiembre hago diariamente 5-6 comidas, los desayunos son bastante más sustanciosos que antes, pero más sanos, sustituyendo la bollería por dos tostadas de pan tostado integral con mermelada sin azúcar. Mis comidas se caracterizan por tener mayor cantidad de proteínas, aunque también está compuesta de otros nutrientes, sin abusar de ninguno de ellos. He dejado de comer pan blanco, sustituyéndolo en ocasiones por pan integral o una tortita de arroz. Bebo mayor cantidad de agua que antes, y suelo hacerlo preferentemente antes de las comidas, pues he leído en algún artículo que consumir agua antes de las comidas ayuda a una mejor digestión. Algunos fines de semana sí que hago algún que otro día una “comida trampa” probando cuando salgo de tapas comidas que se salen de mi dieta habitual, bien sea porque son comidas fritas o porque tienen exceso de grasa. Lo cierto es que con mis nuevos hábitos alimenticios  combinado con la realización de actividad física regular he conseguido en estos meses cambios muy positivos.

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